Jessica Jara

fotografía

Entre ayer y hoy

Escrito por JessJara 14-09-2018 en Poesía. Comentarios (0)

Siempre iba y venía entre las dos calles que nos separaban. 

Entre el número par o impar 

que hacía a su cuadra y la mía un perfecto juego matemático 

y la diferencia que se establecía 

cuando yo confundía su silueta con la oscuridad 

o la profundidad con un suspiro. 

Le daba gracia mi incapacidad 

para hacer gestos frente a una cámara 

o no poder mirar fijo a los ojos 

más de tres segundos sin comenzar a reirme. 

Una ilegalidad ante la vida

 y una respuesta suspendida en el tiempo, 

una pregunta que se iba modificando 

y dos palabras que nos acercaban. 

Sus ideas de vanguardia 

y sus manos delicadas, 

jamás podía contar todo sin dudar de si era un sueño 

o un deja vu 

o producto de seres superiores 

que trazaban planes para un corazón como el suyo. 

 Su dulce voz,

 concomitante potencial a mis anhelos vagos y pulcros, 

quizás delirantes y utópicos, 

tan propio de mi. 

Me queda admitir que fui algo más que su compañía 

y su presencia, 

mi agradable desdén del mundo. 

Siempre quemaba lo que comería 

o arruinaba el prolijo 

y disciplinado orden de las cosas en su entorno. 

Era casi automático 

su movimiento de quitar una cosa para poner otra

 y nunca recordar donde puso la primera sin tropezarse con ella, 

para terminar burlándose de su torpeza. 

 Por eso, también, se enojaba 

y declaraba blasfemias a todo lo demás, 

encerrándose en su todo 

y en su nada, 

en su círculo de desesperanzas, 

llorando sobre mis hombros

 y bebiendo largos sorbos de cualquier sustancia de turno. 

Como una acción en potencia, 

acarreando mil efectos, 

pero produciendo una imagen tras otra, 

acomodando momento con momento formando una historia. 

Su presencia en mi recuerdo en los días de septiembre. 

Ahora le absorbo a cada estrella su alquimia, 

su místicidad, verás, varias cosas han cambiado... 

Pero sigo sonriendo 

ante el complejo tramo que se proyecta hacia delante 

en sentido o a la inversa de lo pautado antes a tu lado. 

Siempre vamos y venimos, 

entre el pasado y el presente. 

Entre los años que diferencian tu recuerdo de lo real. 

Entre lo que fuimos y somos hoy, 

un juego de progresiones aritméticas, 

de simetrías y probabilidades. 

Una infinita singularidad, 

tan tuya pero tan atenta a lo nuestro, 

donde habitamos, 

donde fuimos 

y seguramente, 

donde aún somos.

El amor en un caramelo...

Escrito por JessJara 02-08-2018 en Poesía. Comentarios (0)

Había un susurro y un suspiro, 

siempre detrás de esas pupilas dilatadas. 

Cuando sonreía ante el vacío de lo cotidiano 

y hacía brotar la magia, 

incluso aunque las tardes eran la monotonía de lo que ha quedado estancado en la nostalgia. 

Podía transformar un domingo en un viernes, 

una noche fría en un abrazo templado, 

 una lluvia en el baile más alegre. 

 Miraba el cielo y se imaginaba en las nubes, 

saltando sobre la ternura que le rodeaba y el velo de pasión que le envolvía. 

 Cantaba suave, 

inventaba historias para atrapar a mi curioso corazón, 

despertaba en las madrugadas 

recorriendo la habitación con su mirada 

asegurándose que no haya fantasmas 

y se despedía con un beso cargado de cariño. 

Así era su manera de amar, 

con la luz encendida, 

con el miedo al mundo, 

subiendo y bajando las escaleras cada vez que olvidaba algo, 

con el sabor a menta en sus labios, 

con la poesía en la lengua, 

con sus sueños de libertad, 

con la esperanza de que todo cambie. 

Amaba despertando a toda hora, 

imaginando laberintos, 

dibujando planetas en los bordes de las hojas, 

garabateando mis cuadernos 

y escondiendo frases en las esquinas 

y comprando caramelos de limón. 

Ese era su mundo, 

y a decir verdad, 

el mío también. 

Después de todo, 

el amor no se trataba de creencias

y posibilidades, 

de idealizaciones 

y prejuicios. 

El amor era eso. 

Tan sencillo como eso, 

como un beso, 

un poema, 

un cuento, 

un caramelo, 

una luz, 

el momento en que todo dejaba de existir 

y sólo estábamos sentados mirando el horizonte.

Dos galaxias

Escrito por JessJara 02-08-2018 en fotografía. Comentarios (0)

Cruzando hacia el este,

 Invitando a las viejas manías  

A desprenderse de los cuentos 

Que las han mantenído con el tiempo. 

Los dioses en el olimpo, 

Los amantes custodiando las mentiras que les compromete. 

La mueca, el gesto. 

En algún momento caerán junto con el sistema. 

La muchacha que cruza la calle corriendo, 

llega tarde otra vez. 

Alguien la esperaba. 

Ya no la espera. 

 Pronto las cosas dan igual.

 Un reflejo es protagonista de la emoción, se siente el miedo. 

Se perderá todo, y quizás, así es como debe ser. 

Los muchachos en la esquina, otra vez confundidos, 

si gritar el gol o gritar la injusticia, 

pero la verdad que ellos piensan, 

es que estamos muriendo igual. 

La mujer del colectivo mirando por la ventanilla, 

como sus años se desmoronaron tan rápidamente. 

Y detrás suyo, la otra cara opuesta. 

Una niña que no sabe si va o vuelve, 

si será profesional o toma la mochila y se va. 

"La vida es una sola" se repite.

 Pero la verdad... es que no se anima. 

Allí otra vez las zapatillas dejan la marca sobre el suelo limpio, 

el césped cortado, 

el monumento de los caídos 

y las historias que ellos se cuentan cuando solos están, 

depurando las heridas. 

Otra vez la muchacha. 

Que llega tarde. 

Y es que si llegas tarde, 

si siempre llega tarde, 

un día no la esperarán. 

Y... a dónde se va el grito sofocado? 

A dónde se van los restos del dolor que quedan? 

Del otro lado del mundo, a la distancia hay alguien, 

que sonríe. 

Y quizás sea lo que estás buscando. 

 Un día, tal vez por determinismo y azar, 

dos galaxias podrán colapsar.... ... 

Y qué crees que podría pasar?...

Frase II

Escrito por JessJara 07-02-2016 en fotografía. Comentarios (0)

NUNCA FUIMOS TAN CULPABLES,TAN ASESINOS

COMO AQUELLA VEZ 

QUE VIMOS SANGRE SALIR DEL CORAZÓN,

MIRADAS LLENAS DE DOLOR ANTE LA MASACRE

Y FUE TRANSMITIDO Y TRADUCIDO A UN SOLO IDIOMA:

EL DESAMOR.


Delirium

Escrito por JessJara 07-02-2016 en fotografía. Comentarios (0)

Esa fue la forma interrogativa del caso... preguntar si se podía.